viernes, 25 de mayo de 2012



  

Las campañas electorales y la televisión



Ydanis Navas

    La política, se define como la forma de ejercer el poder con el fin de solventar o minimizar los conflictos o intereses encontrados que  se produzcan dentro de una sociedad. 

    La práctica de esta ciencia es tan vieja como la humanidad, se remonta desde el período Neolítico cuando comienza la sociedad a organizarse y adquieren ciertos individuos más poder sobre el resto, jerarquizándose según la fuerza física e inteligencia de los miembros de un grupo o comunidad. 


    Hoy día, para la elección del representante o líder de un pueblo no es requisito indispensable que éste sea poseedor de una gran fuerza, por lo menos, no física, los candidatos deben en cambio mostrar empatía, carisma; así como también ideologías que se encarguen de convencer a la población, de identificarse para luego ser elegidos de forma democrática mediante un referéndum.


    Para esto es necesario que previamente cada uno de los representantes en conjunto con sus partidos políticos lleven a cabo esfuerzos organizados para la realización de campañas electorales compuestas principalmente por tres elementos: Mensaje, dinero y activismo, con el fin de influir en la decisión de un proceso en un grupo.

    A lo largo del tiempo, estas acciones políticas al igual que las sociedades han ido evolucionando y cambiando su modus operandi. Anteriormente las campañas electorales se caracterizaban por las caminatas de los candidatos por las distintas calles del país, por ser más creativas,  pintorescas, existía más respeto que ahora por cada uno de los candidatos; las temporadas electorales se convertían en verdaderos festejos populares en los que prevalecían las ideas.

    La presencia de los medios en el campo político y muy especialmente el papel que juega la televisión como medio de comunicación de mayor influencia,  representa la mas importante forma para las agrupaciones políticas de dar a conocer sus mensajes y de lograr conseguir sus votos durante la elección frente a las antiguas prácticas tradicionales que aunque aún se siguen realizando se hacen más con fines mediáticos, para ser transmitidas por los distintos medios de comunicación y conseguir un efecto multiplicador del mensaje.

    Las jornadas de promoción política se convirtieron en la actualidad, más que nada, en un espectáculo donde para ser elegido presidente el candidato debía y debe ser  -un "show man"un personaje. Nos encontramos en la "Era del espectáculo" donde los candidatos no se preocupan ya por el planteamiento de su programa político sino en aparecer en el mayor número de titulares de noticiero televisivos por la gran capacidad que posee el medio de orientación de la opinión en el público.

  Ahora vemos como las masas se mueven motivados más por las emociones -y entretenimiento- que por los patrones ideológicos -la  racionalidad- que estos presenten.

  El periodista y crítico de la televisión Colombiano, Omar Rincón, autor del libro "Los Telepresidentes" en una entrevista afirma que, "No basta con ser Presidente, sino que hay que parecerlo" y los que logran alcanzarlo es gracias a las estrategias comunicacionales que utilizan. Afirma que el candidato debe convertirse en el producto mediático mayormente consumido por los públicos,  en el caso de latinoamérica tal y como el comunicador lo asegura, es el melodrama o telenovela. 

   Se puede decir, entonces, que los candidatos únicamente se encargan hoy de entretener, divertir, enamorar y seducir a través de las pantallas televisivas al pueblo, promoviendo así su rostro más que sus ideas debido a que -las emociones- es lo que mas vende al momento de postularse en algún cargo político y la televisión le permite al representante político a cabalidad lograr su cometido.







                                                               Cortesía de Google Imágenes

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